Monjes tailandeses fabrican tapabocas con material reciclable

El templo de Samut Prakan es famoso por una campaña para producir túnicas de las 15 toneladas de botellas de plástico que recibe cada mes.

Monjes y voluntarios tejen normalmente fibras sintéticas, extraídas del plástico con algodón. Pero las cosas han cambiado, ahora dedican parte de la producción a elaborar tapabocas, en un intento por proteger a las personas.

“El polvo se apoderó de la ciudad a principios del año pasado e hizo que la gente acaparara muchos tapabocas. Al principio, todavía era fácil de obtener, sin embargo, ese tipo de máscaras se usan sola una vez y ya que nuestro templo cuenta con tecnología, entonces, ¿por qué no hacer tapabocas impermeables para la gente?”, explica el administrador del templo.

Explican que cosen una capa de filtro adicional interno que protegerá a quienes las usen de posibles gotas de saliva por las que se transmite el virus. El toque final lo da un monje, con una oración suplicando el fin del sufrimiento.