La Conferencia Episcopal Alemana se enfrenta al Vaticano

La tormenta que se desató en el mundo a raíz de los escándalos sexuales y de pederastia en la iglesia católica tuvo eco en la sede de Alemania, en donde los fieles y la institución debaten sobre el descontento y los deseos de cambio, pese a las críticas recibidas del Vaticano.

La Conferencia Episcopal Alemana encabezada por el cardenal de Münich, Reinhard Marx, ha llevado adelante un debate reformista llamado “camino sinodal”, en el que los obispos y representantes de organizaciones católicas se reúnen para discutir asuntos que hasta ahora han sido vetados por la iglesia, como el celibato, la ordenación de mujeres y la homosexualidad.

Pero estas reuniones no han caído nada bien en la Santa Sede, que ya ha advertido “que esas cuestiones son competencia exclusiva de la Iglesia universal, y no de un sínodo nacional. Incluso, el prefecto de la Congregación de Obispos, Marc Ouellet, advirtió en una carta que el camino escogido por la Iglesia alemana era difícilmente compatible con el derecho canónico, y le pidió directamente a Marx que no se atribuyera competencias que debían tratar solo las autoridades vaticanas”.